Recupero este pequeño proyecto de futebol en plena semana copera en Portugal. Cuesta creer que a diferencia de España, en el país vecino se pueda detener el campeonato liguero para disputar el torneo del KO. Pero así es. Tercera ronda de la Taça de Portugal y de momentos sin sorpresas de los grandes. Muchos esperaban un alcorconazo pero la realidad es que los favoritos siguen viento en popa hacia el siguiente asalto.
Estos días coperos nos hacen ver que tanto Benfica como Sporting tienen un fondo de armario de gran calidad. Los encarnados lo demostraron este viernes. Carcela, Fejsa, Nuno Santos...y la verdad es que le sacaron las castañas del fuego en su visita a Viana do Castelo. Fue el propio Carcela el que anotó el 0-1 al borde del descanso. El marroquí no veía portería desde hacía ya seis meses. Un completo desahogo. Eso sí, a la hora de la verdad, la experiencia ha sido el detonante. Jardel, en el tiempo de descuento, decidía el partido. Y mucho ojo a Vianense. Pese a que sólo estén en el CN Seniores (nuestra Segunda División B), darán mucho que hablar. El gol de Coulibaly, para enmarcarlo.
Los vecinos de las águilas, el Sporting de Portugal, tuvieron muchas más comodidades. 0-4 a Vilafraquense con gran actuación de los menos habituales. Marcelo Boeck, Bruno Paulista, Matheus, Gelson Martins...tuve también la oportunidad de volver a ver a Junya Tanaka. El nipón no marcó, pero me sigo quedando con el enorme trabajo que realiza el japonés sin balón. El doblete de Matheus Pereira, del que ya hablamos aquí hace varios meses, unido a los goles de Gelson y Paulista, hacen ver que los leones son un continua fábrica de jóvenes talentos.
Quizás me faltó algo más en el Oporto. Sí, volvieron a jugar hombres como Hélton, Alberto Bueno, Varela o Cissokho, pero los hombres de más peso son los que siguen dando alegrías a los dragones. Primero Cristian Tello y el descuento, André André. Quizás la salida más peligrosa de los tres grandes, a Varzim. Sea como sea, el que quiera un alcorconazo en Portugal, tendrá que esperar un par de semanas más.
sábado, 17 de octubre de 2015
domingo, 15 de marzo de 2015
El fútbol, mejor con mosaicos
Los mosaicos. Decenas de miles de cartulinas en los estadios del fútbol alzadas y que demuestran lo bello que puede llegar a ser este deporte. Acostumbrados a verlos en las grandes citas del fútbol europeo, el partido que enfrentó al Benfica con el Sporting de Braga no fue una excepción, y más de 5000 cartulinas rojiblancas decoraron el Estádio da Luz de Lisboa para presenciar uno de los clásicos del fútbol portugués.
En lo estrictamente deportivo, victoria cómoda de los hombres de Jorge Jesus (2-0) ante un Braga que fue de más a menos en el partido y que se decidió sobre todo en los laterales, con el sorprendente gol de Eliseu que sentenciaba el choque y también con la expulsión de Tiago Gomes en el ecuador de la segunda mitad.
Mientras tanto, Jonas a lo suyo. Otro gol más del ex-delantero del Valencia y ya van diez en la competición liguera. En la delantera de los de Conceiçao volvieron a fallar Zé Luís y Éder, que están viendo que en las citas importantes están teniendo pólvora mojada, y su inefectividad tmbién quedó patente cuando el Oporto visitó el AXA la pasada jornada (0-1).
En resumidas cuentas, una victoria muy importante para las águilas del da Luz que siguen cumpliendo sus compromisos de cara a la recta final de la temporada, donde afronta un final de liga apasionante con el Oporto como perseguidor y súper clásico a la vuelta de la esquina y con una Taça da Liga en la que los lisboetas ya están en la final. Así pues, en el da Luz están de mosaicos, fiestas y sobre todo, victorias.
En lo estrictamente deportivo, victoria cómoda de los hombres de Jorge Jesus (2-0) ante un Braga que fue de más a menos en el partido y que se decidió sobre todo en los laterales, con el sorprendente gol de Eliseu que sentenciaba el choque y también con la expulsión de Tiago Gomes en el ecuador de la segunda mitad.
Mientras tanto, Jonas a lo suyo. Otro gol más del ex-delantero del Valencia y ya van diez en la competición liguera. En la delantera de los de Conceiçao volvieron a fallar Zé Luís y Éder, que están viendo que en las citas importantes están teniendo pólvora mojada, y su inefectividad tmbién quedó patente cuando el Oporto visitó el AXA la pasada jornada (0-1).
En resumidas cuentas, una victoria muy importante para las águilas del da Luz que siguen cumpliendo sus compromisos de cara a la recta final de la temporada, donde afronta un final de liga apasionante con el Oporto como perseguidor y súper clásico a la vuelta de la esquina y con una Taça da Liga en la que los lisboetas ya están en la final. Así pues, en el da Luz están de mosaicos, fiestas y sobre todo, victorias.
sábado, 14 de marzo de 2015
Benditos postes
Eso debieron pensar Petit y Paulo Fonseca en el partido en el que el Paços de Ferreira se impuso por la mínima al Boavista (1-0) con un tanto de Manuel José desde los once metros. El penalti, que acarreó la expulsión de Tengarrinha por roja directa, hizo que el conjunto dirigido por Petit se le hiciera cuesta arriba el partido en gran manera.
Tras una primera mitad donde faltaron ocasiones, fueron los postes en los segundos 45 minutos los que hicieron que el marcador no se moviera. En primer lugar tras una espectacular jugada colectiva del conjunto pacense en un saque de esquina, donde el balón le cayó a Diogo Rosado en el pico del área pequeña. El jugador, que estaba completamente solo, engatilló un gran remate de volea que se estrelló en el travesaño cuando los aficionados trasladados al Capital do Móvel ya cantaban el tanto.
Y tan sólo siete minutos más tarde, sería el Boavista el que diera la réplica con otro balón al poste. Zé Manuel, que había entrado en la segunda parte sustituyendo a Marek Cech, aprovechó un gran centro desde la izquierda para conectar un sensacional remate de cabeza al que nada pudo hacer António Luis. Sin embargo, el esférico decidió no entrar y finalmente golpearía el palo derecho del guardameta local.
De esta manera, el 1-0 de la primera parte no se movería, y ahora el Paços de Ferreira escala hasta la sexta posición de la tabla, aunque la podría perder en esta jornada en caso de Belenenses gane en Restelo a Estoril. Aún así, los pacenses han dado un gran paso en su lucha por acabar el campeonato liguero en puestos europeos.
Tras una primera mitad donde faltaron ocasiones, fueron los postes en los segundos 45 minutos los que hicieron que el marcador no se moviera. En primer lugar tras una espectacular jugada colectiva del conjunto pacense en un saque de esquina, donde el balón le cayó a Diogo Rosado en el pico del área pequeña. El jugador, que estaba completamente solo, engatilló un gran remate de volea que se estrelló en el travesaño cuando los aficionados trasladados al Capital do Móvel ya cantaban el tanto.
Y tan sólo siete minutos más tarde, sería el Boavista el que diera la réplica con otro balón al poste. Zé Manuel, que había entrado en la segunda parte sustituyendo a Marek Cech, aprovechó un gran centro desde la izquierda para conectar un sensacional remate de cabeza al que nada pudo hacer António Luis. Sin embargo, el esférico decidió no entrar y finalmente golpearía el palo derecho del guardameta local.
De esta manera, el 1-0 de la primera parte no se movería, y ahora el Paços de Ferreira escala hasta la sexta posición de la tabla, aunque la podría perder en esta jornada en caso de Belenenses gane en Restelo a Estoril. Aún así, los pacenses han dado un gran paso en su lucha por acabar el campeonato liguero en puestos europeos.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Sin hacer ruido
En el mundo del fútbol, la superioridad de un equipo sobre otro no se demuestra con palabras o estadísticas. Se demuestra en el terreno de juego, 90 minutos donde un equipo ha de superar a otro. Y en eliminatorias favorables como las que enfrentaron a Real Madrid-Schalke 04 o al Oporto con el Basilea, pudimos ver que esa superioridad se demostró en una sola de las eliminatorias.
Con un marcador favorable, el Oporto recibía al Basilea tras haber empatado en tierras suizas con un gol de Danilo. la regla del valor doble de los goles fuera de casa hacía que los de Lopetegui afrontaran el partido con un poco más de optimismo respecto al conjunto dirigido por Paulo Sousa, pero sin embargo, salieron desde el minuto uno hasta el 90, los portistas salieron con ánimo de sellar definitivamente.
Por otro lado, en el Santiago Bernabeu, el Schalke 04 visitaba el feudo blanco con la eliminatoria prácticamente perdida. En frente, un Real Madrid en horas bajas y con una derrota liguera a cuestas. Parecía que todo estaba visto para sentencia, pero sin embargo se vería que el equipo merengue tendría que sudar tinta para conseguir el pase a cuartos.
En el país vecino, no eran muchos los ojos puestos en el Dragao. Un partido del Oporto está claro que no tiene la misma repercusión que uno del vigente campeón de la competición, y quizás ese fue uno de los factores positivos para los portugueses. Sin prácticamente tener presión alguna, los dragones sentenciaron la eliminatoria a base de golazos. Primero Brahimi, más tarde Herrera, sentenciaba Casemiro y Aboubakar remataba la goleada. Así, sin hacer ruido, con toda la tranquilidad del mundo, Lopetegui vio desde el banquillo como los suyos vencían y convencían ante el equipo suizo.
Nada que ver con el de Ancelloti. El Real Madrid cuajaría una de las noches más difíciles de la temporada, y aunque se consiguió el pasaporte para la siguiente ronda, la derrota ante los germanos (3-4) fue encajada en el Bernabeu con una sonora pitada por parte de los aficionados trasladados al feudo blanco.
Así pues, mientras unos goleaban y sentenciaban, otros sufrían y sudaban por hacer la misma gesta. Esa es la gran diferencia entre jugar con presión y sin ella. Y sin presión, el Oporto se ha convertido en el único equipo portugués en estar vivo en una competición europea, además de ser uno de los pocos que aún no ha conocido la derrota en la competición. Puede que el Oporto no esté al nivel del Madrid, ni el Basilea al del Schalke 04, pero las sensaciones de unos y otros nos hacen ver que esta edición de la Champions puede deparar muchas sorpresas.
Con un marcador favorable, el Oporto recibía al Basilea tras haber empatado en tierras suizas con un gol de Danilo. la regla del valor doble de los goles fuera de casa hacía que los de Lopetegui afrontaran el partido con un poco más de optimismo respecto al conjunto dirigido por Paulo Sousa, pero sin embargo, salieron desde el minuto uno hasta el 90, los portistas salieron con ánimo de sellar definitivamente.
Por otro lado, en el Santiago Bernabeu, el Schalke 04 visitaba el feudo blanco con la eliminatoria prácticamente perdida. En frente, un Real Madrid en horas bajas y con una derrota liguera a cuestas. Parecía que todo estaba visto para sentencia, pero sin embargo se vería que el equipo merengue tendría que sudar tinta para conseguir el pase a cuartos.
En el país vecino, no eran muchos los ojos puestos en el Dragao. Un partido del Oporto está claro que no tiene la misma repercusión que uno del vigente campeón de la competición, y quizás ese fue uno de los factores positivos para los portugueses. Sin prácticamente tener presión alguna, los dragones sentenciaron la eliminatoria a base de golazos. Primero Brahimi, más tarde Herrera, sentenciaba Casemiro y Aboubakar remataba la goleada. Así, sin hacer ruido, con toda la tranquilidad del mundo, Lopetegui vio desde el banquillo como los suyos vencían y convencían ante el equipo suizo.
Nada que ver con el de Ancelloti. El Real Madrid cuajaría una de las noches más difíciles de la temporada, y aunque se consiguió el pasaporte para la siguiente ronda, la derrota ante los germanos (3-4) fue encajada en el Bernabeu con una sonora pitada por parte de los aficionados trasladados al feudo blanco.
Así pues, mientras unos goleaban y sentenciaban, otros sufrían y sudaban por hacer la misma gesta. Esa es la gran diferencia entre jugar con presión y sin ella. Y sin presión, el Oporto se ha convertido en el único equipo portugués en estar vivo en una competición europea, además de ser uno de los pocos que aún no ha conocido la derrota en la competición. Puede que el Oporto no esté al nivel del Madrid, ni el Basilea al del Schalke 04, pero las sensaciones de unos y otros nos hacen ver que esta edición de la Champions puede deparar muchas sorpresas.
martes, 10 de marzo de 2015
El Sporting ata a Matheus Pereira
Bruno de Carvalho lo ha tenido claro. El Sporting necesitaba por todos los medios atar a jóvenes promesas antes de que llegara de fuera alguna jugosa oferta, y el primer elegido ha sido el joven Matheus Pereira. El extremo brasileño, a sus 18 años, es una de las grandes esperanzas del fútbol base de la 'canarinha' y una de las revelaciones en el filial del Sporting, por lo que su renovación iba a llegar tarde o temprano.
Lo que nadie pensaba era la enorme cantidad a la que ascenderá tanto su cláusula de rescisión como la fecha de fin de contrato. Bruno de Carvalho lo ha tenido claro desde el primer momento, y de esta manera el jugador tendrá a partir de ahora un contrato que durará como mínimo hasta junio de 2020, con una cláusula de unos 60 millones de euros.
De esta manera, el presidente del club lisboeta se une a la gran lista de mandatarios de la Liga NOS que compran a precios muy reducidos y que venden a precios estratosféricos, véase Luís Filipe Vieira en el Benfica y a Pinto da Costa en el Oporto.
Matheus, que nació en Belo Horizonte el 5 de mayo de 1996, inició su andadura en el mundo del fútbol en las categorías inferiores del club brasileño del Trafaria, donde estuvo hasta finales de 2009. Es en 2010 cuando se une al fútbol base del Sporting, donde debuta con el filial el 18 de enero de 1014, sustituyendo en el descanso a Seejou King. Un partido que el filial de los leones acabaría empatando ante el Trofense (1-1)
Lo que nadie pensaba era la enorme cantidad a la que ascenderá tanto su cláusula de rescisión como la fecha de fin de contrato. Bruno de Carvalho lo ha tenido claro desde el primer momento, y de esta manera el jugador tendrá a partir de ahora un contrato que durará como mínimo hasta junio de 2020, con una cláusula de unos 60 millones de euros.
De esta manera, el presidente del club lisboeta se une a la gran lista de mandatarios de la Liga NOS que compran a precios muy reducidos y que venden a precios estratosféricos, véase Luís Filipe Vieira en el Benfica y a Pinto da Costa en el Oporto.
Matheus, que nació en Belo Horizonte el 5 de mayo de 1996, inició su andadura en el mundo del fútbol en las categorías inferiores del club brasileño del Trafaria, donde estuvo hasta finales de 2009. Es en 2010 cuando se une al fútbol base del Sporting, donde debuta con el filial el 18 de enero de 1014, sustituyendo en el descanso a Seejou King. Un partido que el filial de los leones acabaría empatando ante el Trofense (1-1)
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